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La auditoría que ordenó realizar Chiocarello a la gestión de Rujinsky indicó que hay irregularidades y «una mala administración» en la EMAV

La auditoría que ordenó realizar Chiocarello a la gestión de Rujinsky determinó serias irregularidades en el Municipio, en el Hospital y en la EMAV. De acuerdo al informe remitido al Concejo Deliberante, la deuda que dejó el ex intendente radical fue de 5 millones de pesos y una deuda a largo plazo de casi 19 millones. También se registraron falencias y “una mala administración” en cuanto a la administración de la EMAV, que estaba a cargo del Ingeniero Domingo Larghi durante la gestión de Rujinsky.

Según el informe, “el pago de sueldos representa un esfuerzo significante para los recursos disponibles de la municipalidad” y en cuanto a los fondos de contribución por mejoras para cordón cuneta, “se observa que debería existir un sobrante de fondos, que no se encuentra en la cuenta bancaria del Banco Provincia”. En cuanto al Hospital, el déficit del año 2015 fue de 6 millones de pesos.

La auditoría fue contundente con respecto a la situación de la EMAV. El informa arroja que no existen sueldos registrados en los últimos meses del año, “lo que demuestra una mala administración y falta de respeto a las buenas prácticas de administración financiera”. Tampoco  se realizó el cierre antes de la transferencia administrativa provocando la imposibilidad de realizar balances al 31 de diciembre .

Existen al 31 de diciembre de 2014 plazos fijos realizados en la mutual de los cuales no existen posteriormente documentación de su utilización. Además, hay una deuda por FODISA con el municipio que este último no tiene registrado. Tampoco se presentan registraciones de contribuciones y aportes abonados por el municipio a cargo del ente que debería ser depositado en cuentas municipales.

El informe también explica que existen consideraciones bancarias pendientes que no fueron realizadas en el momento de la transferencia administrativa y que el ente no presenta razonablemente su situación financiera.

En cuanto al análisis del presupuesto, la auditoría sostiene que es “poco claro”, que confunde conceptos clasificando mal las partidas logrando así “distorsionar la información” y no permite verificar la veracidad de la situación financiera del municipio. Además, no existe una clara diferenciación entre los movimientos entre el municipio y la EMAV y no se logra diferenciar la deuda existente entre ambas entidades.

El informe pasó a comisión donde será analizado. Asimismo, la concejal Tartaglini expresó sus disconformidad con algunos puntos que explica la auditoría.