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Otro año con saldo negativo para los casinos

Imagine usted que tiene un negocio con ingresos –luego del pago de impuestos– por 400 millones de pesos anuales, unos 33 millones de pesos al mes; nada despreciable. Su negocio cuenta con nueve sucursales en la provincia. Con eso tiene que pagar sueldos, el alquiler de la mayoría de los locales y los gastos operativos habituales para funcionar: seguridad, luz, internet, y demás. Resulta que la cuenta de gastos, al año, le arroja 800 millones de pesos: es decir, tiene que poner plata para tener abierto el negocio. No un poco de plata: el doble de lo que le queda en limpio.

¿Cuánto cree usted que podrá sostener sus locales abiertos? Poco. En el ínterin, habría intentado seguramente un ajuste, de modo de achicar las pérdidas: evaluar si todas las sucursales son rentables o si se justifica tener la cantidad de empleados que tiene.

Bueno, esa es la realidad de los casinos de la provincia de Córdoba: para abrirlos, hay que poner plata.

No se salva ninguno. Todos pierden, hasta el de Villa Carlos Paz, según datos que la propia Lotería publica en su página loteriadecordoba.com.ar.

Hasta el de Miramar, incluso, donde el organismo asumió una polémica y millonaria inversión (Lotería se embarcó en la construcción de un hotel casino que la oposición política denunció en la Justicia por presunto sobreprecio) que, a la luz de los resultados, no podrá recuperar.

Los casinos provinciales tuvieron ingresos brutos, dada la venta de fichas, por 1.385 millones de pesos. Como pagaron, en conjunto, el 70,4 por ciento de lo recaudado en premios, quedaron netos 409,9 millones de pesos. Pero a ese ingreso hay que restarle los 615,4 millones de pesos que se pagaron en salarios y los 205,4 millones en gastos operativos varios, como seguridad, alquileres y servicios. Resultado: son 820,7 millones de pesos para atrás.

Obvio, semejante agujero se come los ingresos netos de 409,9 millones y, así y todo, hay que poner 410,7 millones de pesos adicionales para que estén abiertos los nueve casinos. Ese rojo supera el presupuesto de varios ministerios en 2019, como Trabajo (tuvo 324 millones); Ciencia y Tecnología (299 millones) o el de Agricultura (635 millones).

Los nueve casinos son administrados por la Provincia, con excepción de uno, el décimo, que está concesionado. Se trata del Sierras Hotel, de Alta Gracia. En 2019, en concepto de canon percibió 11,7 millones de pesos. Fue el único en el que no hubo que poner plata arriba.

Supongamos que los casinos no ganaran dinero. Imaginemos la modesta hipótesis de que no pierden plata. En ese escenario, Lotería podría haber girado en 2019 a promoción social 50 por ciento más que lo que envió. Fueron 924,5 millones de pesos entre diciembre de 2018 y noviembre de 2019, el período en el que Lotería computa su balance anual.

El Ministerio de Desarrollo Social, por caso, recibió 582 millones de pesos. Podría haber sido casi otra partida similar.

Otra comparación odiosa, ahora que el sistema de transporte está contra las cuerdas. Con 820 millones de pesos, se solucionaría casi la crisis en el transporte interurbano de Córdoba, al menos en el primer semestre del año. El sistema tiene 2.454 unidades, emplea a unas cuatro mil personas y conecta a más de 300 pueblos del interior provincial.

Explicaciones

La situación de rojo en los casinos se arrastra desde hace varios años, sin que las autoridades de la propia Lotería, en cuanto ente autárquico o del propio Estado provincial, hayan hecho alguna vez un intento por revertirla.

Para decirlo en otros términos: cuando en decenas de áreas del Estado se ajustan gastos, con una economía en recesión y 19 meses consecutivos de caída en la recaudación local, Lotería pierde 820 millones de pesos, sin siquiera buscar mecanismos para reducir las pérdidas.

La Voz intentó sin éxito contactarse con el presidente de Lotería, Héctor Trivilín. Desde el área de comunicación, se indicó que tenía audiencias pactadas y que no podía recibir a la prensa.

Qué pasó

La explicación radica en un crecimiento marcado de los gastos frente a los ingresos netos, que apenas subieron 22,5 por ciento interanual.

La masa salarial, por caso, aumentó 41,5 por ciento, según el Portal de Transparencia de la Caja de Jubilaciones. La página de Lotería desagrega cada fin de año el detalle de cada casino, como ahora, pero luego esos datos desaparecen de la web y sólo queda el número de los ingresos netos. Por eso, no es factible hacer la comparación entre el déficit de un año y el de otro.

Pero una copia de 2015 que conservó este medio refleja una ecuación similar: por entonces, los casinos facturaban 632 millones, con una utilidad neta de 195 millones. Los gastos totales sumaban 395 millones, el doble de lo que ingresaba. Al igual que ahora, sin que en estos años se haya hecho nada para corregirlo.

En 2019, Lotería pagó 615,4 millones de pesos en salarios. No hay más personal, al contrario: la planta total de casinos se redujo de 697 empleados en 2018 a 648 en 2019, con un salario promedio de 73 mil pesos.

En una entrevista con La Voz, en 2018, Trivilín había negado la posibilidad de abrir una Pasividad Anticipada en Lotería, aunque sí dijo que no se reemplazaría a quienes se jubilaran.

No obstante, la planta de personal arroja un promedio de 72 empleados por casino, toda una pyme.

Tragamonedas. Concesionadas a privados, son la crema del negocio. (AP)
Agujero que se repite. Desde hace años, los casinos cordobeses muestran balances con pérdidas. (F. Luque/Archivo)
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